Imágenes: Ricardo Campana Wissar

Con una prometedora carrera y una osada actitud que no la deja amilanarse ante reto alguno, Alejandra Saba podría convertirse dentro de poco en una de las actrices más cotizadas de la escena nacional. Cambió los estudios de derecho por los talleres de actuación y, mientras tanto, se dio tiempo para incursionar en el cine, el teatro y la televisión. A los veintidós años, después de trabajar como asistente de dirección, logró convertirse en productora ejecutiva. Al igual que su hermana, Vanessa, le gusta cantar y no descarta el incluir a la danza en su cada vez más extensa trayectoria profesional. Por estos días, participa en el montaje “Estaba en casa y esperaba que llegara la lluvia”, de Jean-Luc Lagarce, integrada a un elenco de primer nivel bajo la dirección de Gustavo López Infantas. Con una sonrisa de oreja a oreja, Saba tuvo la gentileza de hacer un paréntesis en su preparación previa a la función para recibirnos en el teatro de
la Alianza Francesa.
Voy a empezar con la misma pregunta que le formulé a tu hermana, Vanessa, el día que la entrevisté ¿Hay alguna rama de las artes escénicas en la que no hayas incursionado todavía? Dirección.
¿En serio? No sé si me voy a atrever alguna vez [risas].
¿Directora de teatro? ¿de cine?... de cine es más difícil porque no manejo los conceptos de la cámara. No sé de esas cosas, asuntos como la iluminación…
¿No trabajaste en eso?... sólo manejaba el cañón [de luz]. De esas cosas no sé. Lo que me atrae es la dirección en el teatro porque es más largo y puedes demorarte un poco más en ciertos aspectos.
¿Si tuvieras que describir a tu personaje en una sola palabra, qué palabra usarías? ¡Qué pregunta tan difícil! ¿en una sola palabra? Creo que es una chica pura.
Ahora, en la cantidad de palabras que quieras, descríbeme a tu personaje, preséntamela. Mi personaje es la hermana más joven, una chica que tiene diecinueve años. Es inocente, pura. No sale de casa, no conoce el mundo exterior. Es inocente y pura en ese sentido, no ha salido. Vive, de alguna manera, abandonada por su familia. Sus familiares la han abandonado, no hablan mucho con ella y ella no habla con ellos. Ella no habla mucho. No existe mayor relación.
Pero todos tienen en común el estar esperando a este hermano… Sí, aunque creo que mi personaje no está esperando, específicamente, al hermano. Me parece que ella, en realidad, espera que la tomen en cuenta.
Lo que espera es un cambio de vida. Sí, un cambio.
¿Qué te atrajo de este personaje para decidirte a interpretarla? Lo que me gusta de este personaje es que observa bastante y que, precisamente, a partir de las observaciones que ha hecho durante toda su vida ha podido entender mejor que nadie lo que sucede en la casa. Es un personaje bastante inteligente a pesar de su inocencia.
Háblame un poco del director ¿cuál, crees tú, es el rasgo característico en su estilo de trabajo? ¿De Gustavo [López Infantas]? En un amor de persona. En cuanto a su estilo de trabajo, diría que su capacidad para arriesgarse lo que lo caracteriza. Él arriesga bastante, no se conforma, prueba cosas distintas hasta encontrar aquello que le parece lo mejor.
En una entrevista anterior, dices que el teatro te gustaba desde pequeña, pero no fue sino hasta que empezaste a estudiar derecho que comenzaste a tomar la actuación como una opción profesional ¿cómo se produce esta transición? ¿qué te hizo dejar tus estudios en derecho por la actuación? Siempre me ha gustado, pero no me atrevía.
¿Y qué cambió en tu vida para que te atrevieras? Me metí a estudiar derecho porque eso también me gustaba y no me atrevía a estudiar teatro. Después de dos ciclos estudiando derecho, decidí que lo que realmente quería era la actuación.
Has declarado que interpretar a una villana es más interesante y divertido, pero que tanto la villana como la heroína significan un reto. Agregaste que en el cine los personajes son más humanos, que no son ni tan buenos ni tan malos. Sí, es más divertido.
¿Qué actuación tomarías como referente para interpretar a una villana? ¿cuál es tu villana favorita? ¿Mi villana favorita? Creo que el personaje de Vanessa [Saba] en “Pobre Diabla”. Hasta ahora, no sé cómo ha hecho [risas]. Si conoces a Vanessa, te darás cuenta de que el personaje no tiene nada que ver con ella.
Efectivamente, siempre me ha costado imaginarla como villana. No entiendo cómo lo ha hecho, me parece increíble.
Pero en eso radica la calidad de una actriz o un actor ¿no? Sí, en la capacidad para transformarse. Si tuviera que interpretar a una villana, me basaría un poco en esa actuación.
Corrígeme si me equivoco. A los veintidós años ya eras productora ejecutiva. Sí.
Conseguías utilería, supervisabas a los actores. También has dicho que decidiste empezar con la actuación desde lo más bajo posible e ir escalando. Manejabas luces y vendías programas para [La asociación cultural] Preludio. Sí...
¡Caray! Te lanzaste, con todo, a explorar las artes escénicas en sus distintos aspectos… ¡Él sabe más de mí que yo! [Dice, riendo, a los presentes]
¡Gracias! ese es el mayor halago que le puedes hacer a un periodista [los dos reímos] ¡Bueno! Lo primero que hice fue vender programas.
¿Pero tú, desde un principio, ya estabas con la idea de explorar las artes escénicas en sus distintos aspectos? No.
Pero me diste esa impresión. Ponerte a hacer tantas cosas a la vez desde tan joven… Eso fue bien maleado [risas]
Cuando Melania Urbina comenzó su carrera, ella sólo quería hacer cine. Yo le pregunté cómo fue que decidió cambiar el rumbo y ampliar su carrera explorando otras ramas de las artes escénicas. Ella me dijo que fue la madurez y la experiencia. Te metiste en varias ramas distintas del asunto desde un principio… Cuando comencé, en realidad, yo no tenía idea de si quería hacer cine o no. Simplemente, quería ser actriz. Me metí a estudiar…
Con Bruno Odar y con Alberto Ísola… Y, también, con Roberto Ángeles. Estudié, pero no tenía trabajo. No tenía nada qué hacer. Quería hacer algo, aunque sólo ganara diez soles [risas]. Entonces, Vanessa me dijo que podía llamar a la gente de Preludio. Ella ya los conocía. Cuando habló con ellos, le dijeron que justo ese día necesitaban a alguien para vender los programas y me fui.
Simplemente, te mandaste… Sí, me mandé. Luego, trabajando en preludio, me dieron la opción de ser asistenta de producción. La verdad, yo he comenzado a trabajar como productora por casualidad. Más adelante, David Carrillo confió en mí y me ofreció ser productora ejecutiva.
¿Ya estaban en Plan 9? Plan 9 ya llevaba años, los conocía desde chibola, pero no trabajaba con ellos. Luego, ellos me dieron la oportunidad. Todo fue de casualidad. Todo lo que hice fue, básicamente, para ganar plata mientras estudiaba.
Y, entre otras cosas, participaste en un videoclip. Sí, en el video de unos amigos.
Se trataba del grupo Siete Vidas y la canción era “Y no estás” ¿verdad? Sí.
¿Y te interesa el canto como a tu hermana? Justo, estoy estudiando canto. Vanessa canta desde muy chiquita. Yo me he metido a clases de canto porque siempre me ha gustado, pero no tenía idea de si podía cantar.
Te metiste para educar la voz. Sí, para educar la voz. Resultó que sí podía cantar [risas]. Todavía no tengo la voz totalmente formada. Recién estoy empezando.
Eso fue lo que me llamó la atención cuando escuché cantar a Vanessa, por primera vez. Tenía una voz educada. Sí, ella canta desde pequeña. Yo he ido a verla cantar en el colegio. Ella cantaba zarzuela, clásicos…
¿Zarzuela? ¡No te creo! Sí, en el colegio.
¿Y te gusta Coldplay como a ella? Si, aunque no sé si tanto como a ella.
¿Y cantarías canciones “tristes” como ella? ¡Tristes! [risas]
En lo personal, sus canciones no me parecen tristes. Al contrario, como que me levantan el ánimo… Pero eso es lo que ella dice [risas].
¡Exacto! Incluso me dijo que le gustaría poder escribir canciones que no fueran “tristes”, pero no le salen. Para ella, sus canciones son tristes y punto. Mis gustos son tan variados que creo que te volverías loco si te digo todo lo que me gusta y quisiera cantar [risas]. Me gusta la desde la cumbia
hasta lo más dramático. Creo que me mandaría a cantar casi cualquier cosa.
¿Y luego qué? no me digas que también te interesa la danza. He hecho un poco de ballet, pero no soy bailarina.
Como Jimena lindo. Creo que ella comenzó a estudiar eso desde chiquita y lo dejó cuando adolescente… Yo empecé de adolescente, pero no tengo laflexibilidad que tienen las bailarinas. Ahora me quiero meter en clases de Jazz y volver a las de ballet.
Recuerdo que tu hermana también se dedicó un poco a la danza, pero básicamente para mantener el cuerpo en forma… Yo también lo haré por esa razón. A estas alturas, pretender ser bailarina sería un poco más difícil. Ahora, si me descubren el talento…
¡Dios mío! Cine, televisión, teatro, videoclips, producción, dirección, música, danza, manejo de luces… ¡Mi cañón [de luces] era un desastre! el actor estaba por un lado y yo mandaba la luz estaba por otro [risas].
Me gustó una declaración que hiciste cuando te preguntaron cómo llevas tu carrera como actriz teniendo una hermana que es famosa, precisamente, por su trabajo como actriz. Tú respondiste examinando las ventajas y desventajas de manera muy objetiva. Dijiste que ella te podía guiar o ser tu referente, pero que también dijiste que la gente las iba a comparar. Sí. Lo positivo es que yo
puedo aprender mucho de ella. Lo único negativo es que algunas de las personas que nos comparan lo hacen a la ligera. Una vez un señor me dijo que si yo era hermana de Vanessa, seguro se me haría fácil actuar. Yo le dije que no era tan fácil, que llevaba cuatro años estudiando y nadie me conocía. Él insistió en su postura; y yo, en la mía. La discusión continuó.
El señor, simplemente te “sentenció” sin escucharte… Creo que hay gente que da por sentadas muchas cosas. Unos dirán que se me va a hacer fácil y que no es un mérito mío. Otros, incluso, dirán que no soy buena actriz porque soy hermana de una buena actriz.
Es imposible que no las comparen. Sí, eso lo tengo clarísimo. Sé que lo van a hacer y no me causa problemas que nos comparen. Somos de generaciones distintas.
Se llevan como diez años ¿no? Sí, pero somos muy amigas a pesar de la diferencia de edad.
Hubo una época en la que, según tú, no se llevaban tan bien ¿no? ¡Ese periodista me insistió tanto en el asunto que ya no sabía qué decirle! [risas]. Lo que pasaba era que, con diez años de diferencia…
Las dos estaban en edades difíciles. ¡Claro! ella era adolescente; yo, niña. Ahora somos bien amigas, salimos juntas y tenemos amistades en común.
¿Sabes? ahora que te veo en persona, me sorprende lo parecida que eres, físicamente, a tu hermana. En las imágenes y videos que he revisado ese parecido no se nota, pero al verte cara a cara casi me parece que estoy frente a Vanessa. ¿Sí? [risas]
Incluso sus voces son prácticamente iguales. ¿Sabes? hay gente que no me reconoce por la cara, sino por la voz. Una vez un amigo escuchó mi voz y preguntó [a otros] si yo era la hermana de Vanessa Saba. Luego, se me acercó y me preguntó [risas].
Tú y Vanessa han compartido roles ¿verdad? en la película de Frank Pérez Garland… ¡Bueno! yo sólo hice de la voz de su hermana.
¿Sólo la voz? ¿Fue en la película “Cuatro”? Sí.
¡Tú eras con quien ella hablaba por teléfono! Era una de las personas con las que hablaba por teléfono. Todavía no hemos compartido escenario. Esperamos hacerlo algún día.
Me parece que tienes buena química con Frank Pérez Garland. Sí, somos bien “patas”.
Me gustaría escuchar una breve descripción de la obra en tus palabras. Esta es la historia de cinco mujeres de cinco generaciones distintas que han puesto sus vidas a merced de la espera de un hermano que se ha ido. Todo gira alrededor de él y ellas no se dan cuenta de aquello que tienen alrededor:
ellas mismas. Están esperando a que este hombre regrese para obtener respuestas. Este hermano llega mal y ellas se dan cuenta de que han estado desperdiciando sus vidas. Se dan cuenta de que deben hacer un cambio en sus vidas, pero ese cambio ustedes lo tienen que venir a ver [risas].
¡Muy bien! Te voy a mencionar unos nombres. Por favor, dime qué es lo primero que pasa por tu mente:
Bruno Odar. Muy buen actor.
David Carrillo. Gran amigo y excelente director.
Alberto Ísola. Excelente profesor, actor y director.
Frank Pérez Garland. Un gran amigo y gran director.
Mónica Rossi. Excelente actriz.
Vanessa Saba. Mi hermana adorada.
¿Cuál es tu siguiente proyecto? Estoy empezando a producir para el próximo año una obra en la que también voy a actuar.
¿Primera vez que haces las dos cosas a la vez? Si, producción general. La obra es sobre una rivalidad entre profesor y alumna.
¡Bueno! Fue un placer. ¡Gracias!
|